Estoy tomando Gatorade de uva. Por alguna extraña razón, siempre me atrajeron las comidas y bebidas hechas con uva y frutos rojos. Salvo el vino. Detesto el olor a fermentado. Y el gusto a quemado. Odio las tostadas quemadas y el queso gratinado.
Me gusta la tortilla de papas natural, ni fría ni caliente. El mantecol, la leche condensada, los bombones de chocolate y de fruta (¿a quién no le gusta el chocolate? Hace poco en televisión, dijeron una frase: a 9 de cada 10 personas les gusta el chocolate. La décima miente).
Me gustan los onigiri. Salí con un chico que me preparaba onigiri, y desde que cortamos que tengo una maldición de no poder prepararlos, no importa cuántas veces me repitan la receta: en teoría funciona. En la práctica no. Y siempre me cambian algún detalle importante. ¿A quién le creo?
Quisiera reescribir mi historia Dark Side of the Life, con mis amados Cameron, Alex, Marcel y Ashley... sólo que esta vez un poco más creíble... Creíble es un decir. Son vampiros. Y la escribí antes de toda esta basura llamada Twilight. Cameron, a diferencia del gay Cullen, SE QUEMA CON EL SOL! Infeliz.
El tránsito de la colectora no me deja dormir en paz. Siempre pasan colectivos, ambulancias, y los autos tocan bocina. No entiendo para qué, si total no hay cruces, es una fucking colectora.
En cuanto vuelva a disponer de algo de tiempo, pienso recuperar mi piercing del lado derecho de la boca, hacerme uno simétrico del lado izquierdo y otro en el medio. Un tatuaje de dragón (que quería hacérmelo en la espalda) decidí plasmarlo en mi brazo. Lo quiero desde que tengo 4 años; desde que vi a Shiryu con su espalda dibujada. Desde entonces me gustan los orientales.
Mentira. Antes de Saint Seiya veía los Power Rangers, y mi preferida era Trini. Kimberly puede irse a cocer tapioca.
Seguiría y seguiría, pero qué sentido tiene aburrir a los pobres (y escasos) lectores que esperaban que desarrollara algo interesante y me fui yendo por las ramas cual monito tití huyendo de un puma (?.
Random stuff! Una firma que hice para el foro de Dir en Grey Argentina.
ta-dah!





